Cuidados de la Flor de Pascua

Como contábamos en último post la Flor de Pascua o Poinsettia es una de las plantas más características y relacionadas con un periodo determinado como es la Navidad. A diferencia de muchas plantas no tienen su mayor atractivo en las flores si no que la flor de Pascua tiene su belleza en las hojas que pasan de un verde absoluto a un rojo intenso y bellísimo.

Pero la Flor de Pascua es una planta delicada que necesita de algunos cuidados para lograr que  se le pueda sacar todo su potencial y su belleza. El primer consejo al comprarla es sacarla envuelta en un plástico, ya que es una planta muy sensible a los cambios bruscos de temperatura y esta variación puede dañarla. La temperatura ideal para mantener la planta en el hogar está entre los 10 y los 22 grados, evitando las corrientes y apartándola de calores excesivos como el de las calefacciones o chimeneas.

En cuanto al riego, se puede realizar dos o tres veces por semana, siempre comprobando que la tierra está totalmente seca y que el riego no encharca el sustrato ya que favorece la aparición de hongos. Se puede rociar las hojas con un pulverizador para mantenerlas frescas y para retirar la suciedad y polvo de las hojas.

Cuando se compra la planta para Navidad ya vienen en su máximo esplendor y luciendo su peculiar característica, el rojo de las hojas. Si tenemos ya la planta y queremos que sus hojas adquieran ese color tenemos que alargar las noches y la oscuridad de forma artificial bajando las persianas o cubriendo la plantas durante los meses anteriores a la floración, octubre y noviembre.

La flor de Pascua es un estupendo regalo para la Navidad y es una de la plantas fáciles de conseguir y que se pueden enviar a domicilio de forma sencilla y rápida.

Arreglos para el Día de Todos los Santos

La festividad de Todos los Santos es una jornada que se celebra en numerosos países, siempre unida a una tradición religiosa, a la tradición católica, ortodoxa o luterana, en la que se rinde homenaje a los seres queridos que ya no están entre nosotros. Esta fiesta, con carácter nacional en muchos países, tiene múltiples variantes y en algunos de ellos está la costumbre de visitar los camposantos para recordar, homenajear y compartir momentos con aquellas personas que no están en este mundo.

También en varios países como España, Guatemala, Perú o México este día está muy ligado a las flores. Con flores, uno de los objetos terrenales más hermosos se comparten recuerdos y añoranzas, unos instantes para estar lo más cerca posible de nuestros seres queridos y aunar tristeza y alegría, olvido y presencia, distancia y cercanía perfectamente representada con las flores.

Flores de todo tipo, rosas, claveles, tulipanes, liliums, crisantemos, margaritas… Las opciones son muy amplias y muy variadas y cualquier florista ofrece catálogos amplios y variados para poder realizar la elección que mejor se ajuste a todos los gustos y a todas las expectativas. También es muy común y muy habitual llevar arreglos florales de todo tipo, arreglos de rosas, crisantemos y margaritas o rosas, gladiolos y crisantemos o el clásico de rosas y claveles.

Los profesionales floristas ofrecen todo tipo de alternativas y facilidades para que el Día de Todos los Santos se pueda contar con los mejores productos florales, con la posibilidad de seleccionar el arreglo con la suficiente antelación, de forma profesional o a través de Internet y así contar con flores de máxima frescura y alta calidad.

Cómo conservar las flores

Abrimos la puerta, nos sorprende y emociona ese enorme y bonito ramo de flores que intuimos alguien nos ha regalado para celebrar o conmemorar algún acontecimiento. Lo cogemos pensando en quién se ha acordado de nosotros y después de leer la tarjeta, con mucha emoción, después de la alegría y de buscar el sitio de nuestro entorno en el que más luzca y mejor se vea viene la pregunta. ¿Qué debo de hacer para que esta flores nos duren lo máximo posible?

Si los florista que nos han servido el ramo lo han hecho con total profesionalidad las flores deben de ser entregadas cerradas, para que comiencen a abrir en el domicilio. Si esto es así aseguremos que las flores durarán perfectamente y con total esplendor entre ocho y diez días. No deberíamos aceptar flores excesivamente abiertas puesto que esto indica que su conservación se limitará a cuatro o cinco días.

Algunos floristas ya acompañan sus flores, con un pequeño incremento de precio, con una pequeña capsula o con un sobre que contiene agua con vitaminas, lo cual hará que las flores alargan su vida otros tres o cuatro días más. Si nuestro ramo no llega con estas vitaminas podemos preparar una mezcla con azúcar y vinagre. El azúcar alimentará a las flores y el vinagre impedirá el crecimiento de gérmenes y bacterias.

Otro truco es cambiar el agua muy menudo. Si se puede  agua, si es destilada u osmotizada mucho mejor porque las flores la absorberán con más facilidad. Además, es bueno que cada día se corte un centímetro del parte inferior del tallo. Con esto ayudaremos a que nuestras flores puedan tomar alimento sin ningún problema y mantengan sus cualidades durante un mayor tiempo.