¿Por qué es costumbre regalar flores?

Lo primero que nos llama la atención cuando vemos una flor es su belleza. Las flores llevan con nosotros desde el principio de los tiempos y están presentes en casi todos los momentos importantes de nuestra vida. Desde que nacemos hasta que morimos. Puede que para algunos las flores les sean indiferentes, pero lo cierto es que regalar flores es algo que va más allá de la mera intención de obsequiar a alguna persona especial en un día señalado. Lo que realmente las hace especiales es su valor simbólico. Y es que ningún regalo, salvo las flores, tiene la capacidad de demostrar cariño, amor y amabilidad hacia la persona que las recibe. por este motivo, a casi todos nos gusta que nos regalen flores. Y además todos sentimos un gran respeto por ellas, hasta el punto de que arrancar pétalos o destrozarlas es visto como algo ofensivo.

Pero, ¿de dónde viene la tradición de regalar flores? Aunque parezca algo natural, merece la pena averiguarlo. Del mismo modo que regalamos flores, también podríamos regalar hojas o tallos, pero no. Lo cierto es que elegimos las flores porque queremos que la otra persona se deleite con su belleza y su agradable aroma.

regalar flores

Todo apunta a que el origen de regalar flores se remonta mucho más atrás de lo que pensamos. Como es lógico, las flores son algo bello y, en este afán por lo hermoso, las personas desde siempre han recurrido a su entorno natural. De hecho, se sabe que ya en la Prehistoria se ponían flores en las tumbas pues se ha encontrado polen en ellas.

En cualquier caso, parece que la costumbre tal y como la conocemos hoy se inició en el Mundo Clásico. En las celebraciones importantes, regalar un ramo de flores a alguien era símbolo de devoción. Pero además, en muchos casos se asociaban con las divinidades. La diosa Afrodita amaba las rosas, por lo que hoy esta flor está relacionada con los sentimientos amorosos, especialmente las rosas rojas. Y en Asia, la magnolia era una planta exclusiva del emperador. Si éste se la regalaba a alguien, quería decir que era muy apreciado por él.

En la Edad Media. Si profundizamos un poco en la literatura de la época, por ejemplo en la obra de Gonzalo de Berceo, nos damos cuenta de que las flores ya tenían un sentido especial. Pero además, se sabe que en esta época se usaban para disimular los olores desagradable, adornar estancias o para mejorar la apariencia física. También se regalaban flores, pero no tenían ningún tipo de interpretación como hoy en día.

La floriografía, que es así como se denomina al lenguaje de las flores,actualmente atribuye un significado a cada flor ya  cada color. Con lo cual se trata de algo que más allá de su belleza, de su aroma y de ser una buena opción para regalar. Se cree que el origen del lenguaje de las flores tuvo su origen en Persia ya en el siglo XVII y que se habría difundido hacia Europa en el siglo XIX. En este país se había ido consolidando una variada simbología en torno a las flores, tanto por el tipo de flor como por sus formas y colores. Cada flor y cada matiz tenía un significado propio y general que era conocido por todos los estratos sociales. De esta forma, con un sencillo gesto como el de regalar flores la persona demostraba tan su estado de ánimo como sus sentimientos hacia la persona a las que se las entregaba. un excelente método de comunicación que dejaba a un lado las palabras para centrarse en las emociones.

Este lenguaje de las flores se difundió por Europa en la época victoriana, cuando se creó un manual en el que se codificó el significado de cada flor, el mensaje que transmiten y los códigos sociales que se les atribuyen. A principios del siglo XVIII, Lady María Wortley Montagu, que residió varios años en Turquía con su esposo, se interesó por el significado de las flores y exportó muchas de ellas a Inglaterra, su país natal. De esta manera, la nueva forma de ver las flores fue extendiéndose con gran rapidez, convirtiéndose en el anticipo actual de regalarlas. Las begonias como aviso de precaución, las rosas como símbolo del amor y los acónitos representando un riesgo letal. Significados que hoy permanecen en nuestra sociedad aunque muchos de ellos se hayan perdido.

Hay que tener en cuenta que en esta época los sentimientos se ocultaban, por lo que las flores se convirtieron en el vehículo perfecto. Regalar flores era la mejor forma de expresar emociones y la única manera válida de hacerlo. Este nuevo lenguaje se iría propagando poco a poco por todo el continente como una nueva forma de expresar todo tipo de sentimientos y transmitiéndose de padres a hijos. Algunos significados realmente secretos pues almacenaban equivalencias muy atrevidas. De esta forma, durante el romanticismo, los amantes y las parejas confeccionaban ramos con colores y flores que se convertían en un verdadero cóctel de sentimientos.  La única forma que tenían de comunicarse.