La Navidad y las flores

La Navidad es una festividad de contrastes, con felicidad y expectativas muy buenas o añoranzas y recuerdos que evocan situaciones o personas que ya no están. Además de la espiritualidad, la comida, los dulces, los regalos, la alegría, la festividad, la Navidad cuenta con otro invitado estrella que ya comienza a aparecer y que poco a poco inundará las estanterías de floristerías y grandes superficies, la flor de Pascua o Poinsetia.

La flor de Pascua procede de México y en su hábitat natural se trata de un arbusto que puede sobrepasar los 5 metros de altura. La curiosidad de esta planta navideña es que la belleza y hermosura no la aportan su flores, que son unos insignificantes frutos amarillos carentes de valor decorativo y ornamental, si no sus hojas que durante los meses de invierno (diciembre, enero y febrero) son capaces de alcanzar una hermosa tonalidad roja. Otra de las curiosidades de esta planta es que se trata de una planta «dura» cuando se cultiva en el exterior pero muy delicada cuando se mantiene en el interior. Para poder mantenerla en el jardín, donde alcanzará un gran desarrollo, la climatología tiene que ser benigna y no contar con heladas, si no morirá.

En el interior hay que procurar que tenga una ubicación, situación y temperatura similar a la de su lugar de procedencia ya que es uno de los elementos que suele afectarles. En cuanto a la luz necesitan mucha cuando está en flor y casi oscuridad cuando pierden las hojas. En cuanto a la temperatura óptima se estima que está entre los 10 grados de temperatura  más baja y los 20 de temperatura más alta. El riego será suficiente dos veces por semana de forma moderada, evitando que la tierra se encharque.

La flor de Pascua es otra de las opciones para enviar flores a domicilio de forma rápida, y sencilla, convirtiéndose en un adorno espectacular para acompañar y dar colorido a los espacios de los hogares con sus espectaculares hojas rojizas.