El protagonismo de las flores en la fiestas de Madrid

Si hay en Madrid una celebración que destaca por encima de todas las demás, esa es sin duda las Fiestas de San Isidro, que tienen lugar a mediados del mes de mayo en honor al patrón de la ciudad. Una celebración en la que las flores, como no podía ser de otra manera en este mes, tienen un protagonismo especial y que se extiende a lo largo de varios días en torno al 15 de mayo con romerías, verbenas, atracciones y un amplio abanico de espectáculos tradicionales. Se trata una fiesta de gran tradición que se viene celebrando desde el siglo XVII, cuando se inició la costumbre de ir a merendar al césped de la pradera y aprovechar el agua de los manantiales cercanos.

Aunque antiguamente la fiesta estaba más limitada espacialmente, en la actualidad las celebraciones se reparten por toda la ciudad. Las numerosas casas regionales ubicadas en Madrid suelen hacer bailes regionales en la Plaza Mayor, semanas gastronómicas, verbenas de barrio, regatas en el Manzanares, festejos taurinos y actos religiosos, entre otros. Además se sigue la tradición de reunirse a comer en la famosa pradera y beber el agua de la fuente de la ermita. Como si se tratase de un picnic, los madrileños extienden mantas en el suelo y disfrutan junto a sus familiares y amigos de una comida al aire libre. Muchos de ellos vestidos de chulapos, el traje tradicional, y con una flor adornando el pelo de las mujeres y los bolsillos de la chaqueta de los hombres.

San Isidro en Madrid

Además, las calles se llena de colores, de alegría, de música… al paso de los gigantes y cabezudos y con el pregón que son los que dan el pistoletazo de salida a la celebración y que cada tratan de sacar una sonrisa a todos los asistentes. Una fiesta tanto para los que viven en Madrid como para todos aquellos que tienen la oportunidad de presenciarlas.

Pero además, durante el mes de mayo también tienen lugar otras fiestas relacionadas con las flores. Como es habitual y tras la recuperación de la Fiesta de Los Mayos en Madrid en 1988, son las Mayas Madrileñas con su juventud y hermosura, las representantes de la Primavera. Una fiesta que tiene lugar uno de los primeros domingos del mes, muy cerca de las Fiestas de San Isidro.

A lo largo y ancho de nuestro país se celebran numerosas fiestas de carácter pagano para dar la bienvenida a la primavera y a la llegada del buen tiempo, relacionados con la belleza, la juventud y la fertilidad desde tiempos remotos. En Madrid, las mayas se convierten en el reflejo de este alborozo. Esta fiesta estaba muy extendida por los barrios de la capital como tradición desde el siglo XVI, celebrándose incluso en el palacio, pero desapareció en el primer tercio del siglo XX hasta que fue recuperada por varias asociaciones de vecinos de Lavapiés en 1988.

Durante la mañana en rápida y bulliciosa sucesión, la ciudad asiste a bailes tradicionales de la región, se recorre el barrio de Lavapiés con la ronda, se visitan los altares y se canta y baila al más puro estilo castizo. Un fiel reflejo de los desenfadado y de la alegría de este barrio. Cada una de las asociaciones que participan montan un altar y presentan a su maya.

Las Mayas ricamente ataviadas, se sientan, como hace siglos, en sus altares profusamente adornados donde las flores multicolores son la nota dominante. Mientras, a su alrededor se reparten los vinos, deliciosas rosquillas fritas y se llevan de recuerdo alguno de los miles de claveles que Las Mayas o sus acompañantes ofrecen a todos aquellos que pasan por sus altares bailando jotas y seguidillas al son de las dulzainas, tamboriles y bandurrias, hasta que realizan una ofrenda floral a la Virgen.

Estas mayas son elegidas como las más hermosas de cada calle y compiten en belleza. Para ello, se visten con sus mejores galas y se adornan con flores y otros complementos como cintas de colores. Con la ayuda de sus amigas, abordan a los viandantes para recaudar donativos a favor de su maya. Al final, con los fondos recogidos se realiza una ofrenda y se pagan los festejos. Una muestra de cómo en al moderna y cosmopolita capital se siguen manteniendo estas tradiciones que asociaciones como al de Los Castizos, luchan para que no se pierdan. Una fiesta en la que todo se convierte en una sorpresa para aquellos que la contemplan pro primera vez y que transporta de forma inevitable a una época en la Madrid era algo más que la capital del estrés y de los atascos diarios.

En Pensando en Flores creemos que tradiciones tan bellas como estas no deberían perderse nunca. Fiestas llenas de flores de colores que  siguen manteniendo la esencia de antaño y en las que la familia y amigos pueden disfrutar juntos. Pero si este año, alguno de tus seres queridos está lejos y no puede asistir por cualquier motivo, ¿por qué no le acercas las fiestas a su casa? Realizamos envíos de flores a domicilio a Madrid y a cualquier ciudad de España. De esta forma, si algún familiar o amigo está lejos, podrá vivir en cierta manera el mes de mayo como se vive en Madrid. ¡Haz saber a tus seres queridos cuánto los quieres a pesar de la distancia!