Corpus y flores

La festividad del Corpus ha sido siempre una fecha que ha estado muy relacionada y ha caminado de la mano con las flores. Miles de visitantes han llenado las ciudades más turísticas en una búsqueda que mezcla pasado, tradición, cultura, monumentalidad y en algunos casos relación con las flores.

Es el caso de Toledo en el que la ciudad del Alcázar se engalana con millones de flores y convierten a la ciudad manchega en la ciudad de las flores por unos cuantos días. Escalinatas, muros centenarios, iglesias, conventos, monumentos inigualables son adornados por rosas, claveles, margaritas, gerberas o liliums. Estas flores se mezclarán con los aromas más clásicos que recorrerán el perímetro de la catedral como son el romero, el tomillo o el incienso bajo los toldos que resguardan del calor y de un tiempo que huele a antiguo y no a modernidad.corpus-y-flores

No es la única celebración del Corpus en la que religiosidad y arte floral se mezclan hasta un punto en el que es difícil de separar tradición, creencias y belleza. Es el caso de la localidad coruñesa de Ares en el que un mes antes de la celebración los vecinos de esta localidad comienzan a trabajar en la elaboración de estos mantos florales. Este manto cuenta con  aproximadamente 1,5 kilómetros en los que el fondo está formado por ramos de pino y tuya básicamente. Sobre este fondo se realizan figuras que posteriormente serán cubiertas con pétalos o flores que en la mayoría de los casos se pueden encontrar en los jardines como pueden ser las margaritas, los claveles, las gerberas o las rosas.

Dos ciudades españolas para disfrutar de la primavera, de la belleza, de las flores y del arte con el que se tratan mezclando creencias, religión y monumentos.